El regalo perfecto para los amantes de la inspiración religiosa. Excelente diseño y mano de obra. Material: resina.
San Judas Tadeo: se le considera un intercesor directo ante Jesucristo, un santo al que acudir en situaciones difíciles y desesperadas.
San Antonio de Padua: conocido como el santo patrón de las cosas perdidas y un poderoso intercesor. La figura representa al santo sosteniendo al Niño Jesús y un lirio, que simbolizan la pureza y el amor divino. Un recordatorio diario de la fe y los milagros.
Divino Niño: símbolo de la plenitud del alma. Reconocido por su asociación con milagros de sanación, fertilidad y protección de los niños.
San Lázaro: conocido como el amigo de Jesús, a quien resucitó de entre los muertos. Considerado el santo patrón de los pobres y los enfermos.